Revisión preinvierno: 5 puntos clave para conducir con seguridad

Hay revisiones que se hacen porque toca y otras que conviene hacer antes de
que el coche nos recuerde que hemos llegado tarde.

Noviembre tiene algo particular para quienes conducimos. No es todavía el
invierno, pero empieza a parecerse bastante. Las temperaturas descienden, las
horas de luz se reducen, la lluvia se instala en nuestras carreteras y los
desplazamientos cotidianos comienzan a exigir algo más de atención.

En Vitoria-Gasteiz y en buena parte de Álava, estas circunstancias forman
parte de nuestra realidad durante muchos meses. Por eso, noviembre
representa uno de los momentos más oportunos para realizar la revisión
preinvierno del coche.

No se trata de esperar a que aparezca una avería, sino de comprobar que los
elementos esenciales del vehículo están preparados para afrontar las
condiciones de conducción de los próximos meses.

La batería: cuando el frío pone a prueba lo que parecía funcionar

Hay componentes que pueden ofrecer síntomas de desgaste durante semanas
sin que les prestemos demasiada atención. La batería es uno de ellos.

Un arranque algo más lento, una respuesta irregular del sistema eléctrico o una
batería que lleva varios años funcionando pueden pasar inadvertidos hasta que
llega una mañana especialmente fría.

Las bajas temperaturas reducen temporalmente la capacidad de entrega de
energía de la batería, mientras que el motor puede necesitar un mayor esfuerzo
para arrancar.

Por eso, una comprobación preventiva permite conocer su estado de carga,
evaluar su capacidad de arranque y revisar las conexiones.

No todas las baterías necesitan sustituirse antes del invierno. Lo importante es
identificar aquellas que presentan signos de deterioro y evitar que un problema
previsible termine inmovilizando el vehículo.

Neumáticos: la seguridad comienza donde el coche toca la carretera

Los neumáticos son el único punto de contacto entre el vehículo y el asfalto. Su
estado resulta determinante durante todo el año, pero especialmente cuando
aumentan las precipitaciones y disminuye la adherencia.

Una revisión adecuada debe comprobar la profundidad del dibujo, las
presiones, el desgaste irregular y posibles daños en los flancos.

Aunque la profundidad mínima legal del dibujo de los neumáticos de turismo es
de 1,6 milímetros, no conviene esperar a alcanzar ese límite para valorar su
sustitución, especialmente si circulamos habitualmente sobre superficies
mojadas.

También debemos recordar que la presión puede variar con la temperatura.
Una presión incorrecta modifica el comportamiento del vehículo, acelera
determinados desgastes y puede incrementar el consumo.

En recorridos frecuentes por carreteras secundarias, zonas de montaña o
trayectos con riesgo de heladas, conviene valorar qué tipo de neumático
responde mejor a nuestras necesidades.

La elección no debería depender únicamente del precio, sino de las
condiciones reales de utilización del automóvil.

Frenos: anticiparse también significa saber detenerse

El sistema de frenado merece una atención especial antes del invierno.

Discos, pastillas, líquido de frenos y funcionamiento general deben encontrarse
en condiciones adecuadas. Los ruidos anormales, las vibraciones al frenar o
una respuesta diferente del pedal pueden indicar que es necesario revisar el
sistema.

Sobre una carretera mojada, la distancia necesaria para detener el vehículo
puede aumentar considerablemente respecto a una superficie seca.

Unos frenos correctamente mantenidos son fundamentales, aunque no pueden
compensar una velocidad inadecuada o unos neumáticos en mal estado.

La seguridad depende del conjunto.

Visibilidad: tan importante como ver es conseguir que nos vean

Durante noviembre empezamos a conducir más tiempo con iluminación
artificial, lluvia, niebla o cambios bruscos de luminosidad.

Por eso, la revisión preinvierno debe incorporar una comprobación de las luces
de cruce, carretera, posición, freno e intermitentes, además de su correcto
funcionamiento y reglaje cuando corresponda.

También conviene examinar el estado de las escobillas limpiaparabrisas.

Unas escobillas deterioradas pueden dejar zonas sin limpiar, producir ruido o
extender una película de agua que dificulte la visión, especialmente de noche.

El líquido lavaparabrisas debe ser adecuado para las temperaturas previstas y
mantener propiedades anticongelantes cuando exista riesgo de heladas.

Un parabrisas limpio, unas luces correctamente ajustadas y unas escobillas en
buen estado son elementos sencillos que contribuyen directamente a una
conducción más segura.

Climatización: el desempañado también es seguridad

Solemos relacionar la climatización con el confort, especialmente durante el
verano. Sin embargo, durante el invierno cumple otra función esencial:
mantener una visibilidad adecuada dentro del habitáculo.

La diferencia de temperatura entre el exterior y el interior favorece la
condensación sobre los cristales.

Un sistema de ventilación y desempañado que funciona correctamente ayuda a
eliminar esa humedad y permite recuperar la visibilidad con rapidez.

Es recomendable comprobar el funcionamiento de la calefacción, la ventilación,
el aire acondicionado —que puede ayudar a deshumidificar el aire— y el
estado del filtro del habitáculo.

Si los cristales tardan demasiado en desempañarse, puede ser necesario
revisar el sistema.

Noviembre: una oportunidad para revisar antes de reparar

El mantenimiento preventivo tiene una ventaja que no siempre valoramos
suficientemente: permite tomar decisiones con tiempo.

Detectar una batería debilitada, un neumático próximo al final de su vida útil o
unas escobillas deterioradas antes de que lleguen las primeras heladas facilita
organizar las intervenciones y reducir el riesgo de incidencias inesperadas.

Además, permite planificar el gasto y evitar determinadas reparaciones
urgentes.

En Pro&Cars entendemos el mantenimiento como parte de una gestión más
amplia del automóvil. No se trata únicamente de intervenir cuando algo falla,
sino de acompañar al conductor en las decisiones que afectan a la seguridad,
al funcionamiento y al valor de su vehículo.

Desde la revisión mecánica y la diagnosis hasta la gestión de la ITV y otros
servicios relacionados con el automóvil, nuestro objetivo es facilitar una
atención integral y adaptada a cada necesidad.

El invierno no debería ser quien nos avise de que algo necesita atención.

Noviembre es el momento de comprobarlo.

Porque cuidar el automóvil también significa anticiparse a lo que viene.

Pro&Cars | Gestión y servicios para tu automóvil.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descubre más desde Pro&Cars

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Abrir chat
Hola
¿En qué podemos ayudarte?